28/06/2020

Celia Cruz y Fidel Castro ¡Una historia de rencor!

Por Luis Fernandez

Su relación comenzó en 1959, año en que Fidel Castro fue nombrado como Primer Ministro (Jefe de Gobierno) en Cuba. La Sonora Matancera con la voz de Celia Cruz cantaba el tema ‘Guajiro ya llegó tu día’ en honor a la posesión de Fidel. En ocasiones Celia negaba la veracidad de este acontecimiento, pero testigos y registros de la época lo corroboran. 

En un comienzo se dice que Celia apoyaba los ideales de Fidel, lo cual no duraría mucho tiempo. Su relación cambiaría meses después de la toma de poder de Castro, pues en julio de 1960 el líder de la Revolución Cubana ordenó cerrar todos los bares de la isla, afectando a muchos cantantes y orquestas de Cuba. Cuando esto sucedía a la Sonora Matancera le surge un contrato para México. Celia no imaginaba que jamás volvería a pisar suelo cubano. El nuevo régimen en Cuba vio con malos ojos que la agrupación aceptara ofertas para trabajar en el extranjero, específicamente a Estados Unidos ya que de México la agrupación viajó a Nueva York para una presentación. Este último viaje no fue del agrado de Castro y su “revolución” que la comenzaron a ver (a Celia) cómo una traidora aliada del imperio. Así, el régimen Castrista le prohibió arbitrariamente volver a Cuba. 

Cuando llevaba un mes de estancia en México, recibe la noticia de la muerte de su padre, Simón Cruz, quien trabajaba en como fogonero en los ferrocarriles. El siete de abril de 1962, estando en Nueva York y antes de una presentación, le dijeron que su madre la señora Catalina Alfonso Ramos había muerto de cáncer de vejiga. Pero Fidel nunca accedió a que Celia regresara a su isla. 

La cantante pidió autorización al gobierno de Cuba para entrar a la isla y asistir al entierro de su madre, dicha petición no fue autorizada. Luego del fallecimiento de su madre, Celia Cruz consolidó el odio visceral hacia los Castro.

Una vez salió de Cuba, y aunque nunca se hizo oficial, el gobierno castrista prohibió a los cubanos escuchar la música de la Guarachera. Solo después de su muerte se autorizó escuchar su música.

En 1990 Celia Cruz logró «volver a Cuba». Es invitada a realizar una presentación en la base estadounidense de Guantánamo. Cuando salió de esta presentación se llevó en una bolsa unos gramos de tierra de Cuba, la misma que pidió que fuera colocada en su ataúd cuando muriera. Fue hasta allí, se paró, metió la mano por debajo y recogió tierra cubana del lado de allá y con esa se enterró. Decía: «Tengo un pedacito de Cuba en mí con esta tierra».

Fue tanto el coraje en su corazón, que Celia en una intervención musical durante la primera cumbre de Las Américas en Miami en 1994 le pidió a los presidentes que no ayudaran a Castro;

“Señores presidentes por favor, en nombre de mis compatriotas, no ayuden más a Fidel Castro para que se vaya y me deje una Cuba libre del comunismo, muchas gracias”.

La tarde del 16 de julio de 2003, Celia Cruz falleció en su casa de Fort Lee (Nueva Jersey) a la edad de 77 años. Se le negó el sueño de ver su Cuba Libre de Comunismo.